Jonathan Rhys Meyers se sincera sobre el último incidente ligado a sus problemas con la bebida

Aunque el pasado septiembre tuvo que ser su esposa Mara Lane la que saliera a la palestra a dar explicaciones después de que el actor Jonathan Rhys Meyers fuera fotografiado en el aeropuerto de Dublín en un evidente estado de embriaguez, recurriendo a las redes sociales para confirmar que el intérprete había recaído en su adicción a la bebida tras perder al hijo que esperaban, ahora ha sido el propio artista quien ha querido afrontar personalmente la última polémica en la que se ha visto envuelto a cuenta de su adicción al alcohol.

De hecho, el que fuera protagonista de la serie 'Los Tudor' no ha tenido reparo en acudir al nuevo programa de Larry King para ofrecer su propia versión de los hechos, y también sus disculpas a los testigos que presenciaron la escena, en relación con su reciente detención en el aeropuerto de Los Ángeles, resultado del pequeño altercado que protagonizó junto a su esposa en pleno vuelo debido al hecho de que se había pedido una copa.

"El caso es que cuando ya embarcamos en el avión y mi esposa pudo tumbarse un rato para dormir, a mí se me ocurrió pedirme una copa para terminar de relajarme. Cuando mi esposa se enteró de lo que había hecho, se enfadó mucho conmigo porque es verdad que no debería beber. No es algo con lo que debería estar asociado, ya que me he mantenido sobrio durante mucho tiempo", ha asegurado el intérprete al veterano periodista en su nuevo espacio 'Larry King Now'.

El actor irlandés también ha revelado que su mujer y él se montaron en la aeronave todavía afectados por el estrés y la tensión que habían vivido previamente en la terminal, donde tuvieron que esperar varias horas hasta que la aerolínea pudo resolver el error técnico que les había dejado a ambos sin sus correspondientes asientos.

"Mi mujer y yo llevábamos viajando desde las tres de la mañana, desde Perú hasta Los Ángeles, y antes de eso la compañía había dado nuestros tickets por error a otras personas. Todo fue por un problema con la aerolínea", ha apuntado.

El intérprete también ha admitido que fue todo un "error" tratar de suplir la falta de bebidas alcohólicas con el uso de un cigarrillo electrónico, el cual está terminantemente prohibido en la mayoría de los aviones y le llevó a recibir una educada reprimenda por parte de una azafata y, posteriormente, por los agentes de policía del aeropuerto angelino con los que tuvo oportunidad de hablar.

"Me puse algo nervioso después de todo eso y me dio por sacar un cigarrillo electrónico. Y el personal de la aerolínea me dijo que eso no estaba permitido y enseguida lo desconecté. Luego hablé con la policía de Los Ángeles tan pronto como pisamos tierra, y he de decir que fueron en todo momento muy respetuosos con nosotros. Me disculpé por mi comportamiento y ese es el fin de la historia", ha asegurado.

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