Messi y Argentina salen a la cancha ante la novata Islandia

 Llegó la hora de que Argentina deje de lamentarse por sus desgracias.

Tres finales consecutivas perdidas, cambio de entrenadores, una clasificación traumática y una preparación complicada por lesiones y un amistoso cancelado por supuestas amenazas son algunos de los sucesos negativos que atravesó el seleccionado albiceleste durante los últimos cuatro años.

La debutante Islandia asoma como un rival ideal para que el vigente subcampeón del mundo pueda elevar su autoestima cuando se enfrenten el sábado en el estadio Spartak de Moscú por la primera fecha del Grupo D del mundial de Rusia.

“No somos favoritos”, repiten al unísono el capitán Lionel Messi, sus compañeros y hasta la directiva. Y no por falsa modestia.

“Somos realistas, tuvimos un proceso complicado… Nos costó clasificar y sufrimos hasta el último partido así que es bueno que lleguemos con tranquilidad y pensando en ir partido a partido”, dijo el astro del Barcelona y máximo artillero del seleccionado con 64 goles. Messi no ha ganado ningún título de los grandes torneos con su país y dio a entender que si no lo consigue en Rusia podría despedirse del seleccionado. “Un buen mundial sería estar entre los cuatro primeros”, apuntó.

Messi, que cumplirá 31 años durante la competencia, podría no haber jugado su cuarto Mundial si mantenía firme la renuncia al seleccionado tras la derrota ante Chile en la Copa Centenario de 2016, un año después de sucumbir ante el mismo rival en partido por el título de la Copa América.

El técnico Jorge Sampaoli lleva apenas un año en el cargo, que antes ocuparon Gerardo Martino y Edgardo Bauza, víctimas de la crisis institucional que vivió la federación nacional hace poco y que puso en riesgo la clasificación a Rusia.

En la previa, Argentina perdió al arquero Sergio Romero y al mediocampista Manuel Lanzini, ambos por lesiones de rodilla. Perdió por goleada un amistoso con España y suspendió otro contra Israel en Jerusalén debido a las protestas y amenazas de boicot de grupos pro-palestinos.

Durante el período entre mundiales, Islandia dio el mayor salto de su historia futbolística, mérito de una planificada política de Estado que empezó con la construcción de canchas cubiertas para que el deporte se practique aún durante el más crudo invierno. Hace dos años llegó a los cuartos de final de la primera Eurocopa que jugó en su historia, eliminando a Inglaterra en la ronda previa. Y ahora ganó un inédito boleto para el Mundial, como primero de su grupo.

“Para nosotros es fantástico enfrentar a un equipo así. Lo estamos esperando hace tiempo”, afirmó el volante creativo Gylfi Sigurdsson, quien superó una lesión de rodilla. “Creo que cualquier cosa es posible en el fútbol. Lo mostramos en Francia (por la Eurocopa). Claro que podemos ganar. Pero sabemos que la Argentina es un equipo fuerte. Va a ser difícil”.

Al margen de antecedentes y penurias, Argentina carga con la obligación del triunfo. Por ello Sampaoli plantará un equipo ofensivo para descifrar el enigma que le propondrá Heimar Hallgrimsson pero sin subestimar su especial virtud en el juego aéreo, teniendo en cuenta que Islandia es una de las selecciones con mayor altura del mundial.

Sampaoli decidió que Wilfredo Caballero, el veterano arquero de 36 años y suplente del Chelsea, reemplazará a Romero, quien fue titular en los dos últimos mundiales. Caballero recién debutó en Argentina en un amistoso contra Italia en marzo pero el entrenador priorizó su ductilidad para salir jugando por abajo. Los centrales Nicolás Otamendi y Marcos Rojo tendrán la responsabilidad de la marca y control aéreo de Islandia.

Los laterales Eduardo Salvio y Nicolás Tagliafico serán la descarga para abrir espacios por las bandas, mientras Lucas Biglia y Javier Mascherano, jugador con récord de presencias en el seleccionado (143), se repartirán el mediocampo. Maximiliano Meza, el único futbolista de la liga argentina en el once titular, y Ángel Di María escoltarán a Messi y adelante Sergio Agüero, ya recuperado de una lesión en la rodilla que sufrió en marzo.

“Trabajamos mucho en el rival, cómo ataca y defiende. Nos vamos a encontrar un partido muy duro, ellos defienden bien, en bloque, dos líneas muy cerradas. Va a ser difícil entrarles por dentro, habrá que usar las bandas”, apuntó Caballero. “Como es el primer partido del mundial, es difícil arrancar jugando al mejor nivel. Vamos a tener que usar todo nuestro talento. Tenemos nuestras armas”.

Islandia es a priori el rival más accesible del grupo para los dos veces campeón del mundo, que luego se medirán con Croacia y Nigeria.

El fútbol siempre da margen para lo inesperado dentro de una cancha de fútbol. Pero en las tribunas, los fanáticos Vikingos prometen opacar a los apasionados hinchas argentinos con su peculiar forma de alentar liderados por el capitán Aron Gunnarsson, abriendo los brazos y aplaudiendo seguido, de un grito al unísono.

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